Ex-convento de San Bernardino de Siena Taxco

El santuario del Ex-convento de San Bernardino de Siena, ha sido construído en el año de 1592 por el Franciscano Francisco de Torantos (hace 430 años a partir de su fundación), junto con la orden de los menores de San Francisco (Frayles Diegüinos.)

Ex-convento de San Bernardino de Siena Taxco

De sencillas proporciones, este recinto muestra una fachada de estilo neoclásico y en su interior tienen la posibilidad de verse algunas imágenes de enorme devoción exitosa en la urbe, el Cristo de los Plateros y el Mr. del Santo Entierro.

Sin lugar a dudas uno de los más viejos de América, originalmente correspondió a adobe y padeció un incendio que lo destruyó, la recomposición se llevó a cabo en 1804 en estilo neoclásico como en la actualidad lo conocemos.

Ex-convento de San Bernardino de Siena Taxco
Ex-convento de San Bernardino de Siena Taxco

En 1821, en el monasterio de San Bernardino de Siena de Taxco, se escribió el Proyecto de Iguala o de las 3 garantías por Agustín de Iturbide que después, el 24 de febrero de dicho año, habría de firmar con Vicente Guerrero en la metrópoli de Iguala estableciendo la libertad de México española y unificando a los ejércitos insurgente y realista.

Al fondo del ex monasterio está el santuario, que el 6 de agosto celebró la celebración de Papá Jesús, patrono del poblado.

La noche anterior se encendieron velas, cohetes, fuegos artificiales y se quemaron carritos que representaban a toros, siguiendo la tradición. Al día siguiente, un conjunto de chicos vestidos con coloridas túnicas llegaron hasta el santuario de Santa Prisca y San Sebastián, bailando al son de la banda de melodía local.

En el templo había un cristo llevado a cabo en plata, que fuera donado por los plateros del poblado, sin embargo además existe una imagen de un cristo articulado, nombrado El Mr. del Santo Entierro, de bastante más de 250 años. Perteneció a madera, se podía sacar de la cruz y era colocado en una capilla contigua, en su féretro. Su festividad es el sexto viernes de Cuaresma.

Frente al ex monasterio se preserva una fuente de donde se sacaba agua para el poblado, que estaba funcionando (el agua venía por pequeños canales, en forma de acueducto).

Era algo típico de las plazuelas, de la misma forma que se nombraba a las pequeñas congregaciones de individuos, que ahora son los barrios.

Detrás del templo del ex monasterio hay imágenes que simbolizan la representación de la pasión de Cristo, llevando la Cruz, tradición que se mantiene en la actualidad.

Los hombres cargan zarzas con espinas y se visten con capuchas negras. Llevan el torso descubierto y van descalzos. Cargan una cruz y un diminuto disciplinador (con clavos de acero) y se flagelan.

Esta ceremonia sólo se hace en Semana Santa y además participan damas, quienes van con la cara descubierta y un vestido negro con un lazo en la cintura.

Llevan una vela en cada mano y caminan atadas con cadenas en los tobillos. Generalmente, tienen la posibilidad de participar quienes pertenezcan a la comunidad que organiza esta actividad o quienes por motivos especiales quieran tomar parte, tras hacer una preparación espiritual previa.

Leyenda del Cristo de Santo entierro.

Dice la leyenda que en una noche clara y cálida de la estación primaveral, una vez que los Frailes dormían tranquilamente luego de un día de arduas tareas, interrumpió de repente la quietud de la noche una secuencia de golpes dados con suma desesperación en la puerta del Monasterio, al punto levantándose presurosos los Frailes con la creencia de que tenía que ver con un caso de trascendencia, como que cualquier fiel necesitara de ellos; sin embargo cual podría ser su sorpresa al abrir la puerta una vez que no encontraron persona alguna y solamente estaba una mula que cargaba un abultado bulto.

Ex-convento de San Bernardino de Siena Taxco
Ex-convento de San Bernardino de Siena Taxco

Intentaron descubrir al propietario creyéndolo en las cercanías, empero al no encontrarlo, determinaron albergar por dicha noche a la mula de tan extraña procedencia.

Luego de meter a la mula al patio del Monasterio (hoy escuela Juan Ruiz de Alarcón.)

Se retiraron nuevamente a su tranquilo reposo en espera que al día siguiente se presentara el propietario a exigir su animal y su pesado bulto.

A la mañana siguiente, el hermano portero tomó la decisión de llevar un poco de alfalfa y agua a la mula, empero más grande ha sido su asombro al hallarse con que el animal había desaparecido, inmediatamente corrió a ofrecer aviso al papá preeminente, mismo que se dirigió a revisar si el bulto además hubiese desaparecido, empero frente a la expectación de todos, el bulto allí estaba.

Al pasar ciertos días, ni una persona se presentaba a buscarlo y los Frailes impacientes acordaron abrirlo para averiguar su contenido, cuidadosamente ha sido abierto, una gigantesca sorpresa se llevaron al notar que el empaque guardaba un crucifijo, una hermosa escultura con goznes que le permitían desplazar los brazos, hombros, rodillas y cuello.

Otro aspecto milagroso de este evento ha sido que únicamente faltaban 7 días para la festividad de la Semana Santa, y esta imagen fue útil a los Frailes para la festividad de la Crucifixión y Santo Entierro.

Se logró una averiguación para saber si alguna caravana había pasado por aquel sitio, y que la mula con esta escultura se hubiera desviado, sin embargo no se localizó ni una cerca, por lo cual el origen del animal, todavía esta en él misterio.

Esta imagen es en la actualidad bastante venerada por el poblado taxqueño, y está en el lugar en donde arribó: el Monasterio de San Bernardino.

Y en nuestros propios días, al fallecer la tarde de los tristes Viernes Santos, esta bonita imagen de Cristo es sacada en Procesión por el poblado devoto y creyente de Taxco.

Esta procesión del Santo Entierro, es una de las más sorprendentes de las que se efectúan en las torcidas calles del Taxco colonial. El Cristo del Santo Entierro es colocado en una bonita urna que regaló la anciana devota Doña Félix Ramos.


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